Corrientes térmicas y turbulencias

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Corrientes térmicas y turbulencias

Corrientes térmicas y turbulencias

Veamos para comenzar el origen de las térmicas. La térmica se forma por el ascenso de una masa de aire menos pesada y menos densa que el aire que le rodea.

El sol calienta la tierra y ésta a su vez calienta el aire que se encuentra pegado a ella. Este aire, situado a menos de un metro del suelo, a pesar de ser menos denso no se eleva sino que se mantiene pegado a la tierra. Este fenómeno es fácilmente observable en una carretera cuando ésta refleja el cielo haciendo de espejo.

La capa de aire, al ser perturbada, se rompe y comienza a elevarse. La elevación de la capa es en sentido horario, en el hemisferio norte, y circular en forma de columna.

Asimismo, el aire que se eleva, se enfría y desciende por la parte interior de la térmica alimentándola constantemente.

Al ascender, el aire se hace menos denso, por lo tanto tenderá a expansionarse. Este fenómeno lo podemos comparar a menor escala con el humo de un cigarrillo encendido.

En el núcleo de las grandes térmicas el aire es descendente. Pero, hasta dónde asciende la columna de la térmica.

Esto vendrá definido por el gradiente térmico.

 

 

Pero, ¿dónde podremos encontrar las térmicas?

De forma general las térmicas las podremos encontrar en tierra en días claros y soleados, aunque también es fácil encontrarlas en los mares y lagos, en días tormentosos con el desarrollo de nubes. En general con ultraligeros, aprovecharemos las térmicas terrestres o solares.

Generalmente, las térmicas las térmicas las encontraremos en los lugares más calientes cercanos al suelo; sobre colinas, carreteras, fuegos, en campos despoblados, rocas aisladas.

La formación de térmicas en las carreteras se produce por la perturbación de la capa de aire tras el paso de los vehículos.
En días ventosos, es probable encontrar térmicas en zonas donde no llega el aire y éste es caliente. Generalmente éstas se encuentran tras los obstáculos.

Como hemos mencionado podemos encontrar térmicas en fuegos controlados y hogueras. No se aconseja el vuelo sobre incendios forestales, pues la gran cantidad de térmicas generaría un vuelo turbulento.

Hay días en las que el ascenso de calor o, mejor dicho, de una masa de aire cálida se detiene a pocos cientos de pies. Esto se debe a una inversión térmica.

La inversión térmica no es más que un ascenso de la temperatura con la altura, cuando debería disminuir que es lo normal. Esto se debe al desplazamiento de una masa de aire cálida sobre una fría.

Las corrientes térmicas observables tales como el humo de las chimeneas de las zonas industriales, detienen su ascenso a pocos pies sobre el suelo ya que la temperatura de la zona exterior de las térmicas se iguala a la del aire exterior y el ascenso de la masa de aire ya no es posible. Es en esta capa, en la llamada “capa de inversión”, donde mueren las térmicas.

Un fenómeno típico en la inversión de temperatura es la formación de la calima. La calima no es más que polvo en suspensión cuya parte superior coincide con la parte estable.

 

 

Vuelo en térmicas

Hemos estudiado que las térmicas están formadas por aire ascendente circular. Cuando volamos en vuelo recto y nivelado y de repente notamos como un bache, “ Voila!!” hemos encontrado una térmica.

Lo primero que debemos hacer en este caso es iniciar el viraje a cualquier lado. El lado del viraje es indiferente, lo más importante es intentar describir un círculo perfecto con alabeo y velocidad constantes. Insistimos que lo más importante es realizar bien el círculo coordinado, es decir, manteniendo la bola del indicador de virajes centrada.

Para detectar si hemos hallado una térmica, lo primero que notaremos es que la velocidad ha aumentado bruscamente a la vez que el ángulo de ataque también aumenta. Todo esto nos avisa de la entrada en una térmica, aunque la mejor manera de corroborar que hemos entrado en una térmica es mediante nuestro variómetro instalado en el avión.

Observar bien el variómetro y mirar al exterior para poder relacionar la sustentación con un punto de referencia es una buena técnica para volar en una térmica. Luego deberemos seguir virando en círculo para mantenernos en la zona de mejor sustentación.

Es bastante común entrar en pérdida en el vuelo a vela en térmicas. En este caso no deberemos salir del alabeo y bajar el morro sino continuar con el alabeo y bajar el morro.

Es importante saber que en corrientes ascendentes, en la parte exterior de la térmica, deberemos reducir la velocidad mientras que en las corrientes descendentes deberemos acelerar nuestro ultraligero.

 

 

Entrada en la térmica

Para entrar en una térmica primero deberemos detectar la sustentación en la zona exterior de la térmica, virar posteriormente de modo que el ultraligero bordee el remolino y, finalmente y a una altura segura, cerrar el viraje al centro de la térmica.

Al encontrar una térmica nos fijaremos en el variómetro, pero hay que tener en cuenta que este instrumento sufre un retraso.

Existe una forma de neutralizar este retraso producido por el variómetro. La técnica consiste en aprender a interpretar “la tendencia de la aguja del variómetro”.

No hay que hacer caso al punto adonde apunta la aguja en un momento determinado.

Lo que hay que tener en cuenta es la tendencia de la aguja Lo normal es que se empiece a virar cuando la aguja del variómetro muestra la tendencia positiva, así encontraremos el centro de la térmica. Cuanto menor es el diámetro de la térmica más importante es utilizar la tendencia que muestra la aguja, y teniendo en cuenta que térmicas con diámetro muy pequeño son las que se encuentran cuando estamos desesperadamente bajos, es muy razonable utilizar la técnica apuntada.

Pero, ¿hacia dónde deberemos virar?

Si hemos sentido que el plano izquierdo se eleva ligeramente, es ahí donde se encuentran las ascendencias; deberemos, por tanto virar hacia la izquierda. Al elevarse el plano izquierdo, la aeronave tiende a virar a la derecha.

Nosotros viraremos hacia el lado contrario ya que la aeronave tenderá siempre a salir de la térmica. Si queremos ganar altura deberemos virar al lado contrario a donde nos saque el ultraligero.

Otra técnica de entrada en térmica es virar hacia el sentido contrario a la de la dirección de la térmica.

 

 

Salida de la térmica

Ya hemos comentado como entrar en la térmica, pero ¿Cómo salimos de ella? Y ¿Cuándo deberemos abandonarla?

Una de las razones para abandonar la térmica es que ya no necesitemos ascender más y queramos iniciar el descenso. Otra razón sería que esta no nos está llevando donde nosotros queremos volar. Y por último, si nos acercamos a la base del cúmulo deberemos abandonar también la térmica.

La técnica de salida de la térmica es bastante fácil. Simplemente tendremos que virar hacia el lado contrario al que estábamos alabeando y saldremos de ella.

Por último hay que decir que el vuelo en térmicas con viento en cara reduce el radio de los círculos, mientras que con viento en cola lo aumenta.

Turbulencia en la térmica

Hemos hablado que la térmica es una masa de aire circular cuya mayor sustentación se encuentra en los bordes y zona de calma o descendencias en el centro. Es en los bordes precisamente donde podemos encontrar la mayor turbulencia en la térmica.

La ascendencia se sitúa en el interior del perímetro que rodea la térmica que se encuentra rodeado de descendencias. La ascendencia se hace más notable y fuerte según nos acercamos al centro de la térmica.

De modo que, cuando nos aproximamos a la térmica sentiremos cierta turbulencia e indicaciones variométricas de descenso.

 

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